martes, 31 de marzo de 2009

z Lo dire de otra forma:

Faltan palabras a la lengua para los sentimientos del alma.
La anhelante espera apuñala el corazón.
Para un ser consciente, el existir consiste en cambiar, en madurar, en crearse indefinidamente a sí mismo.
Solo viven aquellos que luchan.
Hay que esperar cuando se está desesperado, y andar cuando se espera.
Lo conseguiré por que no sabía que era imposible.
El regalo de la felicidad pertenece a quienes los sacan de su envoltorio.

El príncipe que no sabia jugar.

7 comentarios:

Cecy dijo...

Rano y tu que esperando?
O me dirás que es solo una manera de decirlo distinto.

Que sabio eres.

Yo quiero verte feliz, porque me sentiria feliz tambien.

Ya sabes.
Besos.
Esta vez de dulce de leche.

Cecy dijo...

Que esperando, no.
Es: rano tú que esperas?

:)

Luz de Gas dijo...

Con una mirada basta, sobran palabras

Evan dijo...

Ranísimo de mi alma... deseo de corazón que consigas eso que anhelas tanto!

Perdón por ser tan sensible, pero esto me deja un poco triste, siento que estás sufriendo... :)

Un besito cruad!

moderato_Dos_josef dijo...

Bonitas palabras, que se conviertasn en deseos y en hechos. Un saludo!

El Tecladista dijo...

Mucha gracias por tu visita tambien me alegro mucho.

esperanza dijo...

La de paquetes devueltos sin abrir!!!
No se conoce al destinatario, cambió de dirección,...ó simplemente tuvo miedo de abrirlo.

Un abrazo