lunes, 9 de junio de 2008

Bloggeros:

Sólo quien ama vuela. Pero ¿quién ama tanto
que sea como el pájaro más leve y fugitivo?
Hundiendo va este odio reinante todo cuanto
quisiera remontarse directamente vivo.

Amar... Pero ¿quién ama? Volar... Pero ¿quién vuela?
Conquistaré el azul ávido de plumaje,
pero el amor, abajo siempre, se desconsuela
de no encontrar las alas que da cierto coraje.

Un ser ardiente, claro de deseos, alado,
quiso ascender, tener la libertad por nido.
Quiso olvidar que el hombre se aleja encadenado.
Donde faltaban plumas puso valor y olvido.

Iba tan alto a veces, que le resplandecía
sobre la piel el cielo, bajo la piel el ave.
Ser que te confundiste con una alondra un día,
te desplomaste otros como el granizo grave.

Ya sabes que las vidas de los demás son losas
con que tapiarte: cárceles con que tragar la tuya.
Pasa, vida, entre cuerpos, entre rejas hermosas.
A través de las rejas, libre la sangre afluya.

Triste instrumento alegre de vestir: apremiante
tubo de apetecer y respirar el fuego.
Espada devorada por el uso constante.
Cuerpo en cuyo horizonte cerrado me despliego.

No volarás. No puedes volar, cuerpo que vagas
por estas galerías donde el aire es mi nudo.
Por más que te debatas en ascender, naufragas.
No clamarás. El campo sigue desierto y mudo.

Los brazos no aletean. Son acaso una cola
que el corazón quisiera lanzar al firmamento.
La sangre se entristece de batirse sola.
Los ojos vuelven tristes de mal conocimiento.

Cada ciudad, dormida, despierta loca, exhala
un silencio de cárcel, de sueño que arde y llueve
como un élitro ronco de no poder ser ala.
El hombre yace. El cielo se eleva. El aire mueve.


Miguel Hernández

Un Saludo. El Príncipe que no sabia jugar.

5 comentarios:

Evan dijo...

Príncipeeeeeee, me vas cohibir diciendome, "que ojos" "esos ojos" jajajaj

Un beso!

Qué prícipe... :)

Thiago dijo...

¡Qué bonita poesía, cari! Y no la conocía. Pero si te digo la verdad, según la iba leyendo me parecía de M. Hernandez....

He de reconocer que no sé pq, pues yo a M.H. llegué por el disco de Serrat, del que mi madre es súper, súper fans....! Pero si que tenía algo de su lenguaje...

En vin, volar, amar... la misma necesidad en el hombre, será tan imposible lo uno como lo otro?

Bezos.

Oceanida dijo...

Asi es, como el lo cuenta...

Un abrazo y gracias por venir a verme.

TOROSALVAJE dijo...

No la conocía.

Gracias por divulgarla.

Saludos.

El Principe dijo...

evan.- no dejes de visitarme, no te cohíbas. Eres un encanto.
Thiaco.- Es complicado, como el volar. No todo el mundo tiene necesidad, y si las tienen puede variar la cantidad. Confuso ¿verdad?
No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita. En el amor, viene a ser lo mismo..., aunque suene raro...
oceania.- voy a ir a verte otra vez.
toro.- también a ti.