miércoles, 16 de abril de 2008



Un periodista, Fernando Peña Charlón, escribio ayer en Metro sobre la felicidad. Un buen artículo, y muy, muy resumido:
Levantarse tarde, pero no muy tarde, y desayunar al sol en una terraza, sintiendo la caricia de la primavera en el rostro mientras sopla una leve brisa.
Tener la vida resuelta, y no tener demasiado dinero. Una vida sana, algún exceso de cuando en cuando, una salud de hierro, un amor con un cuerpo hermoso con una mente maravillosa a la orilla de la cama.
Charlas , cenas , cafés , que los enemigos brillen por su ausencia y sus amigos no haya manos que las cuente. Dormir tranquilamente, en paz consigo mismo y con el mundo por siempre jamás.
Tras analizar estos datos, da como conclusión que el celebro no está preparado para la felicidad, que necesitamos nuestra dosis de sufrimiento, de dolor y de penurias, para que no se nos vaya la olla. Que todo exceso es malo.

Yo añadiría un lugar en la playa, para respirar mis origines como pez, y disfrutar del movimiento siempre con ritmo del mar.



Un saludo del Príncipe que no sabia jugar.

2 comentarios:

Evan dijo...

Esta escultura también es tuya??

Preciosas las tres que he visto, felicitaciones!

Ay sí, un lugar en la playa, es uno de mis sueños, una casita a la orillita del río... no pretendo mucho, solo paz...

UN beso, Príncipe!

El Principe. dijo...

Evan, muchas gracias.
Son mías, las he puesto para ti, me picaste, e hice lo propio, mordí el anzuelo.
Un beso también para ti.